LA JOYA DE LA CORONA
Vuelta a Guadarrama
TRES DÍAS –Y DOS NOCHES– DE CICLOTURISMO DE MONTAÑA ALREDEDOR DE LA SIERRA DE GUADARRAMA, UNA AVENTURA QUE NOS PERMITIÓ DESCUBRIR DESDE NUESTRAS MOUNTAIN BIKES –Y NUESTROS SACOS DE DORMIR– LOS LÍMITES DEL RECIÉN NACIDO PARQUE NACIONAL DE LAS CUMBRES DE LA SIERRA DE GUADARRAMA, EL PRIMERO QUE VE LA LUZ EN EL SISTEMA CENTRAL.
Hacía años que teníamos pendiente una ruta alrededor de la sierra de Guadarrama, y qué mejor momento que ahora, justo cuando las Cortes españolas acaban de dar su visto bueno final para que más de 30.000 hectáreas de esta sierra que ejerce de límite natural entre Madrid, Segovia y Ávila se conviertan, tras casi 10 años de tortuosa gestación, en el finalmente bautizado como Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama. Sí, de las cumbres, pues han quedado fuera los bosques de sus laderas. El más joven de los parques nacionales de España ha nacido un tanto escuálido –el plan inicial planteaba proteger 200.000 hectáreas–, aunque hay quien indica que es probable que, en un futuro, sus límites crezcan.

CRISOL DE CAMINOS
Día 1: Cercedilla - Embalse del Pirón
56 km / 1.200 m+ / 1.000 m-

El viaje comienza en la estación de Renfe de Cercedilla, a sólo 56 km de la Puerta del Sol de Madrid. No somos los únicos ciclistas que se apean del tren, aunque ningún otro biker carga con alforjas. Eso sí, todos ponemos rumbo a Las Dehesas y el Puerto de la Fuenfría por la popular y panorámica pista conocida como Carretera de la República, proyectada en la década de 1930, cuyas obras jamás llegaron a completarse. Entre inmensos pinares, rodamos en plato mediano, cruzando la vieja calzada romana, así como la calzada borbónica, del siglo XVIII, el legendario Camino Schmid y otras tantas sendas que dan fe de la importancia de este paso montañoso en la historia de la región hasta la construcción de otros pasos, como el de Navacerrada.
Una vez arriba, una manada de niños ha ocupado la explanada del collado, así que ni tan siquiera paramos a descansar. Para el descenso escogemos la vieja calzada romana, ancha y herbosa, con un estrecho singletrack que la disecciona con quirúrgica precisión. Al llegar a la Fuente de la Reina, optamos por tomar la pista del GR-10.1, que nos lleva en rápido descenso hasta un cargadero de madera en el que se amontonan un centenar de troncos. Aquí abandonamos la pista para tomar un camino más irregular pero ciclable al 100% que se pierde en la espesura de los Pinares de Valsaín, llevándonos por una selva impecable que parece no tener fin. Durante este tramo seguimos las indicaciones de la ruta 16 de la guía Guadarrama. Parque Nacional. 20 rutas en BTT (Desnivel, 15 euros), escrita por Juanjo Alonso, alias Kapitán Pedales, que los más veteranos lectores de Solo Bici recordarán sin lugar a dudas.
Sus indicaciones nos descubren un agradable descenso con algún que otro repecho que nos lleva a orillas del río Eresma, lejos de la carretera y las pistas, por caminos naturales. Más allá de Valsaín, improvisamos un par de atajos por divertidísimas sendas que nos llevan hasta el Real Sitio de San Ildefonso, donde Felipe V mandó construir un palacio y trasladar la Corte a la muerte de su hijo, a quien había cedido el trono.

CAMBIOS DE PLANES
Por la tarde, después de retomar fuerzas –de aquí son los famosos judiones de La Granja–, continuamos por una de las rutas que habíamos sacado de Wikiloc con el título de “Vuelta a Guadarrama en 3 días”, con la amarga decepción de comprobar, a un par de kilómetros del pueblo, que el track se adentra en una finca privada a la que está prohibido el acceso. Es lo que tienen algunos tracks de Wikiloc. No hay otro remedio que dar media vuelta y buscar una alternativa. Estudiamos el mapa del GPS, la guía del Kapitán Pedales y minutos después optamos por regresar a La Granja y desde allí continuar el viaje por la Cañada Real Soriana Occidental, con la que conectamos en Gamones, tras pedalear 2 km por una carretera local. La cañada resulta ser de lo más agradable, cubierta de hierba, en la que pastan caballos, con infinidad de huellas que suben y bajan continuas colinas... Durante todo el trayecto, a nuestra derecha se alza Guadarrama, con sus boscosas laderas y sus cumbres de granito todavía decoradas con los neveros más resistentes. Y a la izquierda, la inmensidad de la llanura de Segovia.
Poco antes de llegar a Sotosalbos decidimos cambiar de rumbo y probar suerte por las montañas, a las que accederemos por la pista que sube por el embalse del Pirón, donde llegamos improvisando el recorrido gracias al mapa de escala 1:25.000 que llevamos instalado en los TwoNav. Con las últimas luces, damos la etapa por concluida. Nos cambiamos, cenamos un poco de pan con chorizo, una sopa, un té... Y al saco, que hace mucho frío. Buenas noches, Vía Láctea.
TRAS UNA NOCHE TOLEDANA DE CONSTANTES DESPERTARES Y TIRITONAS, AMANECEMOS CON EL ESQUELETO CHIRRIANTE Y HAMBRIENTOS COMO LEONES.
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VUELTA A GUADARRAMA
Itinerario: 188 km / 3.700 m+.
Recorrido: Cercedilla - Valsaín - La Granja - Lozoya - Rascafría - Manzanares el Real - Navacerrada - Cercedilla.
Duración: 3 etapas.
Época ideal: primavera, verano y otoño.
Terreno: predominan las pistas y caminos, pero hay tramos de sendas con sectores técnicos.

Track GPS
SED DE MONTAÑAS
Día 2: Embalse del Pirón - Las Presillas
73 km / 1.300 m+ / 1.500 m-

Tras una noche toledana de constantes despertares y tiritonas, amanecemos con el esqueleto chirriante y hambrientos como leones. Por suerte, el sol salta muy pronto la barrera de la sierra y nos calienta con sus rayos, facilitando el inicio de una jornada que se prevé larga y laboriosa. Recogido el campamento, retomamos la ruta hacia una de las pistas de montaña que circunvala esta zona de la sierra, en la que nos cruzamos con varias ciervas saltimbanquis.
Siempre por el bosque y por encima de los 1.500 metros de altitud, enlazamos una subida con otra, acumulando casi mil metros de ascensión y saltando media docena de incómodas cancelas antes de encontrar una fuente con garantías, lo que nos provoca una sed recalcitrante que no olvidaremos fácilmente. Al final hacemos 40 km sin una sola gota de agua. Por eso, cuando llegamos al Refugio de Navalcollado, ya muy cerca del puerto de Navafría, y encontramos, a la izquierda del camino, un caño del que mana agua cristalina, bebemos y comemos hasta perder el conocimiento, literalmente, a la sombra de los pinos.
Tras la siesta, completamos lo poco que faltaba hasta el puerto de Navafría, donde tomamos otra pista que nos llevará en rápido descenso hasta Lozoya. Aquí empezamos un sector llano de cómodo camino que bordea el embalse de Pinilla. Cenamos en Rascafría, poco antes de pasar junto al Monasterio de El Paular y disfrutar de una noche la mar de tranquila en Las Presillas, un área recreativa con piscinas naturales.

LA OTRA CARA
Día 3: Las Presillas - Cercedilla
59 km / 1.200 m+ / 1.200 m-

Lo primero que vemos al abrir los ojos es la silueta nevada de Peñalara, donde ya se refleja el sol. Desayunamos té con galletas, recogemos los sacos y ponemos rumbo al puerto de la Morcuera a través de un paisaje adehesado que más adelante da lugar al típico bosque serrano. Coronamos casi sin darnos cuenta –nada que ver con las cuestas de la segunda etapa, que sí fueron duras–, rellenamos los bidones en la panorámica fuente Cossío y nos deslizamos hacia la vertiente opuesta, eligiendo un sendero balizado que nos regala grandes momentos sobre la bicicleta.
Tras un repecho casi mortífero, la bajada continúa en dirección al embalse Mediano, donde el granito rosado de La Pedriza nos regala una sobremesa de lo más escénica. Tras apurar las provisiones y disfrutar del paisaje, recuperamos las bicis intimidados por un negrísimo nubarrón que no cesa de crecer. En pocos minutos, siempre por caminos que sortean la M-608, a orillas del embalse de Santillana, llegamos a Manzanares el Real, donde tomamos el GR-10 hasta Mataelpino y Navacerrada, alternando un primer tramo de pista ancha con un sinnúmero de placenteras sendas que nos retan con sus giros, peraltes y escalonados perfiles. Atrás han quedado los paisajes vírgenes de Guadarrama. Aquí rodamos concentrados en la bici, pero siempre cerca de algún modo de civilización, carretera o urbanización.
En Navacerrada entramos dispuestos a apurar los últimos kilómetros de esta ruta, pero tratando de salvarnos del remojón. Los tropeles de nubes de los que cuelgan cortinas grises resultan ser sólo una avanzadilla. El grueso de la tormenta, con su poderoso e ineludible chaparrón, nos atrapa en el centro del pueblo. La suerte nos sonríe. Esto es España y hay un bar cada tres pasos. Una hora más tarde, cesa de llover y salimos del pueblo rumbo a Cercedilla, por el GR-10. Últimos kilómetros, últimos metros. Una subida, una bajada y montamos en el tren. Hasta la próxima, Guadarrama, Parque Nacional. Cuídate mucho. Nos volveremos a ver. «

Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker, para Solo Bici nº 266, julio 2013
Ruta creada especialmente para la sección 12 meses, 12 rutas by TwoNav

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